Entrevista al Ing. Juan Carlos Sevilla, referente de la GIRH en Perú y Latinoamérica.

La gestión sostenible de los recursos hídricos ha crecido considerablemente en Perú en los últimos años. La creación de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), la sanción de una nueva Ley de Recursos Hídricos, un marco jurídico moderno, con principios de gestión integrada participativa por cuenca hidrográfica y el reconocimiento del agua como un bien social y económico, que dio viabilidad a la creación de los Consejos de Recursos Hídricos de Cuenca, son hechos que dan cuenta de ese crecimiento.

Uno de los referentes de este proceso de cambio en aquel país es el Ingeniero Juan Carlos Sevilla, actual Director Ejecutivo del “Proyecto de Gestión Integrada de los Recursos Hídricos en 10 cuencas del Perú”.

En su rica trayectoria Sevilla ha sido además Jefe de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), Director Ejecutivo del Proyecto de Modernización de la Gestión de los Recursos Hídricos, Gerente General del Instituto Nacional de Desarrollo, responsable de los Proyectos Hidráulicos más importantes en el Perú y director de Proyectos de Recursos Hídricos, así como de Proyectos de Desarrollo Rural no solo en el Perú sino también en diferentes países incluyendo Mozambique, Georgia, Irak, Yemen, El Salvador y Bolivia.

En esta entrevista Sevilla nos habla del Proyecto que dirige actualmente y de la sostenibilidad de la GIRH en Perú una vez que este haya concluido. Reflexiona además sobre el cambio de mentalidad que se dio en ese país en relación a la gestión del agua como un acompañamiento de los cambios de paradigma a nivel internacional. Pondera la importancia de la participación social en la elaboración de los Planes de Gestión y reconoce el desafío de lograr un equilibrio de representatividad de intereses y de género al interior de los Consejos de cuenca, así como de establecer acuerdos entre actores con intereses diversos y muchas veces contrapuestos.  

 Cambio de paradigma en la gestión del agua en Perú. De la gestión de la oferta a la gestión de la demanda

“Toda la vida hicimos los proyectos -hidráulicos, de desarrollo rural tanto de riego como hidroeléctricos- donde nuestros estudios definían. Con esto quiero decir que francamente no nos interesaba mucho el usuario. El beneficiario no era considerado para la ejecución del proyecto. Por ejemplo, si se necesitaba agua gestionábamos la oferta del agua, eso es lo que hacíamos. Elaborábamos los proyectos y hacíamos la infraestructura. Pero por otro lado no éramos ajenos al hecho de que en el mundo las cosas ya estaban cambiando. Los diferentes principios, primero la cumbre de Mar del Plata (1977) y luego en las reuniones de Dublín y Río de Janeiro en 1992. Ahí estábamos nosotros inmersos también. La GWP y otras organizaciones ya comenzaban a trabajar en base a todos los conceptos de Gestión Integrada de los Recursos Hídricos.

En los años 1999 y 2000 comenzamos a hacer reuniones para hablar de la gestión de la demanda del agua y de la gestión integrada. Los Directores de los proyectos nos reuníamos y ya conversábamos de esos temas. Paralelamente la Intendencia de Recursos Hídricos, antes Dirección General de Aguas, también estaba trabajando en una Nueva Ley de Aguas porque la Ley de Aguas que teníamos, la 17552, sancionada durante el gobierno militar era una ley totalmente sesgada hacia el sector agrario, bastante dispersa y que no incluía los principios de la GIRH ya que las distintas instituciones en el país se ocupaban de los distintos asuntos vinculados a la gestión del agua sin una mirada integrada. Así, el Ministerio de Salud se ocupaba de la calidad del agua, el de Vivienda veía otro asunto, y lo propio ocurría con los Ministerios de Agricultura, Transporte o Energía. Había una especie de dispersión de esfuerzos en la gestión de los Recursos Hídricos. Dado este panorama, los Directores de Proyectos junto con la Intendencia de Recursos Hídricos llegamos a un acuerdo para cambiar la ley.

Entonces la búsqueda del cambio a nivel nacional en la Gestión de los Recursos Hídricos es lo que lleva a la sanción de la nueva ley. Una ley moderna a mi entender, una ley que hasta la fecha funciona bastante bien. Al año siguiente de su sanción es reglamentada. Además, como parte de ese cambio, se crea la Autoridad Nacional del Agua (ANA), como única institución a cargo de la Gestión del Recurso Hídrico, antes gestionado de manera dispersa. Y no debemos olvidarnos que con la Nueva Ley se crea el Sistema Nacional de Gestión de Recursos Hídricos, un sistema que convoca a su alrededor a diferentes Ministerios y actores, usuarios agrarios y no agrarios, académicos, etc. Y la ANA es la cabeza de ese Sistema.

De esta forma Perú ha llegado a estar en un sistema moderno de gestión del agua. En este marco se da una gestión participativa, se comienzan a elaborar los Planes de Gestión de cuencas y en 2015 tenemos una Política y Estrategia de Recursos Hídricos. Ya en 2012 el Estado Peruano saca la política N° 33 que afirma que el agua es de interés nacional.

Entonces hay varios elementos que se conjugan para poder tener esta ley y gestionar los recursos hídricos de la manera en que hoy lo estamos haciendo. Con muchos problemas todavía, con muchas deficiencias, pero ahí vamos. En definitiva lo que ha hecho Perú con estos cambios que venimos relatando es acompañar el cambio de paradigma que se dio a nivel mundial en relación a la gestión del agua. Y vemos este acompañamiento ahora también con la orientación hacia la Seguridad Hídrica”.

La GIRH como camino hacia la seguridad hídrica

“Hasta hace poco para nosotros el fin supremo era la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos. Ahora consideramos que la GIRH es el camino hacia la Seguridad Hídrica. Se trata de ir cambiando los paradigmas. En esta dirección tenemos un Plan Nacional de Recursos Hídricos y estamos trabajando para orientarlo hacia la Seguridad Hídrica. Además estamos actualizando los Planes de Gestión a nivel de cuenca con orientación hacia la seguridad hídrica.

La GIRH como política de Estado: del Proyecto de Modernización de la Gestión de los Recursos Hídricos al Proyecto de GIRH de la ANA

“En 2007 desde la Intendencia de Recursos Hídricos elaboramos el Proyecto de Modernización de la Gestión de los Recursos Hídricos (PMGRH) de la ANA que se llevó a cabo con el objeto de mejorar la gestión del agua aplicando los principios de la GIRH. Se trabajó en seis cuencas del Pacífico a nivel nacional instalando estaciones hidrométricas y formalizando los derechos de usos de agua. Se trabajó también en calidad y cultura del agua. Pero en 2015 se acabó ese proyecto y a partir de ahí comenzamos a pensar en qué hacer para trabajar en las otras cuencas porque la realidad de las cuencas del Pacífico es totalmente diferente a la de las cuencas del Atlántico. Y ese fue el argumento que utilizamos ante el Ministerio de Economía y Finanzas y ante la cooperación internacional para decirles que con el Proyecto de Modernización de la Gestión de los Recursos Hídricos nos habíamos quedado a medio camino ya que había que consolidar lo hecho y por otra parte mejorar la gestión en cuencas de la vertiente del Atlántico.

Y así fue como logramos que el Banco Mundial y el Estado Peruano financien el Proyecto de GIRH.

En septiembre de 2017 se firma el contrato y en 2018 comenzamos a implementar el Proyecto que debe terminar en diciembre de 2022. El objetivo es fundamentalmente apoyar a las instituciones que trabajan en la gestión de los recursos hídricos, especialmente a la ANA.

A nivel nacional hacemos intervenciones. Por ejemplo estamos instalando 147 estaciones hidrométricas en el país que se complementan con las 78 que instalamos en el proyecto anterior. Además estamos instrumentando ocho de las presas más importantes del país. El concepto de seguridad hídrica es ahí el que prevalece. También estamos trabajando en los acuíferos más críticos del país.

Hasta hace poco para nosotros el fin supremo era la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos. Ahora consideramos que la GIRH es el camino hacia la Seguridad Hídrica. Se trata de ir cambiando los paradigmas. En esta dirección tenemos un Plan Nacional de Recursos Hídricos y estamos trabajando para orientarlo hacia la Seguridad Hídrica. Además estamos actualizando los Planes de Gestión a nivel de cuenca con orientación hacia la seguridad hídrica.

Muchas veces otorgamos derechos de usos de agua sin medir, por lo que estamos instalando 1307 medidores de agua en la costa, en los bloques de riego para poder optimizar la distribución y los derechos de uso de agua.

Todo esto es lo que hacemos desde el Proyecto de GIRH aparte de elaborar los Planes de Gestión de recursos hídricos en cuencas piloto, actualizar los Planes antiguos y apoyar la conformación de los Consejos de cuenca.

Desde el PGIRH realizamos un conjunto de actividades que si uno se preguntara cuál es el enfoque principal del Proyecto, desde mi punto de vista se debería responder que es mejorar el sistema de información de la ANA. Acabamos de inaugurar el Centro Secundario de Datos de la ANA, que es un centro back up del centro principal. De tal manera que la ANA que es la que recibe los datos y debe crear modelos para la toma de decisiones cuente con las herramientas adecuadas. Entonces lo que tenemos que pensar es cómo se va a gestionar la información de todos los instrumentos de medición que estamos instalando. Ese nuestro principal objetivo”.

Trabajo con la comunidad en la cuenca del río Mayo

Trabajo con la comunidad en la cuenca del río Mayo

La continuidad de la GIRH en Perú luego del Proyecto de GIRH

“Para darle continuidad al Proyecto la ANA se está armando de tal manera que se le de sostenibilidad a lo que hayamos ejecutado: que la data llegue oportunamente, que se operen y mantengan los instrumentos, que se siga apoyando a la elaboración de los Panes de Gestión, etc. Y es fundamental que se prevea el presupuesto para ello.

Nosotros vía el Proyecto hemos dejado preparada la Unidad Técnica de Presas que se encarga de las ocho presas que hemos instrumentado pero su rol incluye a todas las presas del país. Y la creación de esta Unidad Técnica de Presas es un indicador de nuestro Proyecto. Así como en el caso de aguas subterráneas un indicador es la elaboración de los Planes de Gestión del Acuífero y la creación de los comités de vigilancia y control de los mismos. Entonces no es un trabajo que quede en el aire, solo que hay que darle luego sostenibilidad.

En conclusión, hemos partido del Proyecto de Modernización, hemos pasado al Proyecto de GIRH y finalmente pretendemos darle continuidad a este proyecto a través de su institucionalización con el fortalecimiento de la ANA pero también de los propios gobiernos regionales y locales”.

Los Planes de gestión, los Consejos de cuenca y el desafío de lograr acuerdos entre actores con intereses diversos o contrapuestos

“El Consejo de Recursos Hídricos de cada cuenca es la pieza clave para la construcción de consensos. Generalmente hemos enfrentado dificultades en el seno de los Consejos, principalmente con las comunidades campesinas, las comunidades nativas. En parte creo que tenía que ver con la forma como nosotros encarábamos el concepto de participación. En algunos casos para nosotros la participación era contarles a los actores lo que habíamos hecho. Y eso era un error en el concepto de participación. Pero por fortuna esto ha cambiado totalmente. Ahora arrancamos con un Plan de Participación. Porque la gente tiene que saber primero quiénes somos, para qué es el Consejo, antes de formar el Consejo. Y para eso nos ayudan mucho los gobiernos regionales, las autoridades locales. Hay que involucrarlas, hay que involucrar a las comunidades, a todos los actores desde el comienzo. La comunicación y la información son aspectos clave.

Fabricamos piezas de comunicación en los idiomas de la cuenca: el quechua por ejemplo. Inclusive en la cuenca del río Mayo en donde hay dialectos de las comunidades nativas usamos el dialecto más común. Se traducen los folletos, los trípticos, los programas radiales. La gente recibe el mensaje porque se lo comunican sus pares y en su idioma. Y es por eso que hemos tenido éxito

Además sentar los intereses contrapuestos en una mesa, en esa plataforma que es el Consejo, para nosotros ha sido una muy buena experiencia. En el Perú todos sabemos que generalmente hay conflictos entre el agua y la minería. Sin embargo, el tener en un Consejo de Recursos Hídricos al usuario no agrario que representa una mina, a la comunidad campesina, a la comunidad nativa, ha allanado muchos esfuerzos, porque es un lugar donde se discute con altura y se concuerda. Allí se habla sobre todo del desarrollo del Medio Ambiente o de la cuenca. No se trata del desarrollo de la zona donde está la mina o la industria sino de toda la cuenca, que involucra a todos los actores.

Un punto muy importante en esto del involucramiento de las comunidades es que en todas las cuencas en las que trabajamos, el personal que trabaja es de la cuenca; no es personal foráneo, no es extraño. El comunicador de la cuenca Mantaro vive en la cuenca, conoce los problemas, sabe cómo llegar. Fabricamos piezas de comunicación en los idiomas de la cuenca: el quechua por ejemplo. Inclusive en la cuenca del río mayo en donde hay dialectos de las comunidades nativas usamos el dialecto más común. Se traducen los folletos, los trípticos, los programas radiales.

La gente recibe el mensaje porque se lo comunican sus pares y en su idioma. Y es por eso que hemos tenido éxito”.

Equilibrio participativo en los Consejos de cuenca para que estén representados todos los intereses

“Cuesta lograr ese equilibrio, hay que mejorar la representatividad. Hace dos años atrás pasaba que había un representante de las organizaciones no agrarias, entonces ahí se elegía entre los diferentes sectores (agua potable, industria, minería). Y se consiguió que agua potable siempre esté presente en el Consejo porque es fundamental. Tenemos que lograr que nadie se sienta mayoría.

El Gobierno Regional siempre preside el Consejo. La ANA está presente a través del director de la Autoridad Administrativa del Agua. Luego están los usuarios agrarios, los usuarios de agua potable y los usuarios no agrarios: minería, industria, energía. También un representante de las comunidades campesinas, uno de las comunidades nativas, uno de las universidades (en el caso de que las haya) uno de los colegios profesionales, uno de los gobiernos locales. Si es una cuenca transfronteriza hay un representante del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Todos los actores están representados pero una cosa es hacer un Plan, tener un Consejo en la costa, con cuencas de tamaño mediano o pequeño, y otra es irse a cuencas como Mantaro o Pampas en donde las comunidades campesinas no son diez ni veinte sino cientos. ¿Es válido allí tener a un solo representante de estas comunidades? ¿Verdaderamente los representa? Lo mismo con las comunidades nativas. Esa es la pregunta que hay que hacerse y responder para dar validez a las decisiones del Consejo.

Dificultades y desafíos para la implementación de la GIRH en cuencas del Perú

“Uno de nuestros grandes desafíos es conseguir que el modelo de Consejo de los Recursos Hídricos en cuencas con la Secretaría Técnica sea permanente e ir mejorándolo en su accionar. Y para que trascienda debemos ir mejorando su representatividad.

Una de las dificultades es que la gente reconozca al Consejo y para ello debe comprender lo qué es el Consejo.

Otra de las dificultades pasa por que se implemente el Plan de Gestión una vez que se ha elaborado. De acuerdo con la ley los Planes son vinculantes  – una vez que el Consejo lo aprueba la ANA lo valida y se convierte en un documento formalizado, como una especie de norma -.

Hemos hecho varios esfuerzos en este sentido: un primer estudio hidroeconómico y otro estudio junto a la GWP para ver qué priorizamos de los Planes para su financiamiento y cómo es que los financiamos. Actualmente tenemos un componente que se llama mecanismos de financiamiento porque no podemos dejar que los Planes se queden para adornar los escritorios. Esa es una de nuestras preocupaciones.

Básicamente la dificultad que tenemos para la implementación de los Planes es que los participantes del Consejo (porque esa es una responsabilidad del Consejo) hagan suyos los Planes. Es importante que los gobiernos locales y regionales cuándo elaboran sus presupuestos pongan un rubro denominado gestión de los recursos hídricos. Eso ya es un avance importantísimo porque significa que las intervenciones del Plan han sido priorizadas y hay que ejecutarlas. Pero además tenemos que procurar que el Ministerio de Economía y Finanzas también considere en sus planes multianuales de inversión y programas de desarrollo estas acciones de los Planes de Gestión y en eso estamos trabajando”.

“En el diagnóstico de los Planes de Gestión se ha considerado el enfoque de género. Creemos también que el Consejo de Recursos Hídricos es un buen espacio para fomentar la igualdad de género. Pero a nivel nacional todavía se está luchando para que las mujeres tengan mayor participación en lugares de toma de decisiones.

La actualidad de los Planes de Gestión

“A los Planes de gestión de la cuenca del Río mayo los hemos terminado prácticamente. Al tratarse de una cuenca relativamente pequeña es el primero que hemos acabado aunque está en revisión para luego pasar a su validación. Los otros planes van a estar finalizándose recién en diciembre, con lo que tendremos los planes listos para ser implementados en marzo del próximo año.

Vale aclarar que esos Planes no son documentos estáticos sino que pueden modificarse. Nosotros elaboramos seis planes para la vertiente del pacífico en el marco del Proyecto de Modernización de los Recursos Hídricos del Perú, que es el Proyecto anterior a este.  Y a esos seis Planes ahora los estamos actualizando conjuntamente con la sede central de la ANA orientándolos hacia la seguridad hídrica. Inclusive se habla de una actualización cada cinco años.

El enfoque de género en la GIRH en Perú

“En el diagnóstico de los Planes de Gestión se ha considerado el enfoque de género. Creemos también que el Consejo de Recursos Hídricos es un buen espacio para fomentar la igualdad de género. Buscamos que allí haya representantes mujeres y de hecho algunas de las representantes de actores de la cuenca son mujeres. Pero faltan estudios para definir bien qué se quiere y fijar el concepto de igualdad de género. Debemos procurar que las mujeres participen en la toma de decisiones y es un esfuerzo que se está haciendo

En el diagnóstico de los Planes se ha trabajado bastante en la igualdad de género pero a nivel nacional todavía se está luchando para que haya mayor participación. Porque por ejemplo son pocas las mujeres que ocupan lugares de toma de decisiones en las juntas de usuarios del Perú, pero de a poquito yo creo que se está progresando. Y la forma en la que estamos trabajando en las cuencas ayuda bastante a ese progreso. Si uno analiza, hay un conjunto de ONG y grupos de trabajo en gestión de recursos hídricos liderados por mujeres. Entonces lo que yo diría es que hay un avance pequeño pero continuo”.